lunes, 11 de octubre de 2010

TEATRO

Los Días se presentan sin telones, dispuestos al juego de azar que el calendario decida.

Somos los mismos actores con papeles rutinarios o improvizaciones que no estaban en los planes...

En esa parte del libreto nos perdemos y jugamos a los desafios que nos vencen porque si y porque no.

A propósito, un poema...

NO VOLVERÉ A SER JOVEN  (Jaime Gil de Biedma)
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

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