Los Días se presentan sin telones, dispuestos al juego de azar que el calendario decida.
Somos los mismos actores con papeles rutinarios o improvizaciones que no estaban en los planes...
En esa parte del libreto nos perdemos y jugamos a los desafios que nos vencen porque si y porque no.
A propósito, un poema...
NO VOLVERÉ A SER JOVEN (Jaime Gil de Biedma)
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
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