Arde la luna y anuncia un sol caliente contra las persianas y el asfalto. La lluvia ya pasó y quedan pocos charcos que reflejan la noche que ilumina suave el paso de los coches.
Corre a paso firme el recolector de residuos llevándose nuestra basura en bolsas de supermercado y chillan como pájaros nocturnos en celo los frenos gastados del camión que prensa los desechos que apestan.
La intermitencia de los televisores y las voces de la telenovela escupen rating por las ventanas.
Alguien, a veces, extraña el invierno.
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